loader image

El CEC celebró el cierre de su Escuela de Verano con una fiesta llena de alegría y color

El verano tuvo su broche de oro en el Centro Recreativo y Deportivo del Centro Empleados de Comercio de Mendoza, donde más de 300 niños y niñas, junto a sus familias, celebraron el cierre de la Escuela de Verano en una jornada cargada de emoción, color y cultura.

El predio se transformó en un gran escenario festivo. Banderas, música y vestuarios típicos marcaron el clima de una muestra que propuso un recorrido por los bailes de distintos países, llevando al público a viajar simbólicamente por el mundo. Cada grupo presentó coreografías preparadas durante las últimas semanas, combinando expresión artística, trabajo en equipo y mucha alegría. Hubo ritmos latinoamericanos y expresiones caribeñas, en una puesta que despertó aplausos constantes y el orgullo de las familias.

El acto contó con la presencia del secretario general, Fernando Ligorria, acompañado por miembros de la comisión directiva, quienes compartieron este momento tan especial con la gran familia mercantil. La organización estuvo a cargo del secretario de Deportes, Juan Domingo Olivera, quien coordinó cada detalle de una temporada que volvió a destacarse por su convocatoria y calidad.

Durante su mensaje, el secretario general resaltó la importancia de sostener estos espacios de encuentro y formación, agradeció el acompañamiento permanente de los padres y subrayó el trabajo realizado por el equipo de profesores y coordinadores para brindar un verano seguro, con propuestas deportivas, recreativas y culturales que fomentan valores como el respeto, la integración y la solidaridad.

La jornada culminó con un show musical que hizo bailar a toda la familia mercantil. Entre abrazos, fotos y sonrisas, la Escuela de Verano bajó el telón hasta la próxima temporada, reafirmando el compromiso del Centro Empleados de Comercio de Mendoza con el bienestar y la felicidad de los afiliados y sus hijos.