Los chicos no solo aprendieron sobre el cosmos, sino que también se sintieron pequeños en la inmensidad del universo. Cada estrella y cada planeta se transformaron en historias que alimentaban su imaginación.
Una propuesta innovadora para acercar la ciencia y el conocimiento a las nuevas generaciones, para soñar, aprender y conectar con las maravillas del universo, todo mientras se fortalecían los lazos de comunidad y conocimiento colectivo.
Esta actividad reafirmó el compromiso del CEC con una educación integral, y el acceso a diversas actividades culturales, ofreciendo a los chicos de la escuela de verano oportunidades para explorar y aprender de manera divertida y significativa. El Planetario Móvil no solo les brindó conocimientos astronómicos, sino que también encendió en ellos la chispa de la curiosidad y el asombro por el mundo que los rodea.











