El encuentro fue un espacio adecuado y oportuno para detenernos, compartir miradas y poner en el centro un concepto fundamental: la prevención comienza cuando podemos hablar de lo que nos pasa y cuando encontramos una escucha atenta y sin prejuicios. Esto puede hacer la diferencia.
Se abordaron distintos aspectos vinculados a la temática. Un esclarecedor video aportó el contexto histórico y origen de la fecha, los mitos, pautas y conceptos claves para entenderlo, las herramientas para lidiar con el dolor, la validación del dolor y la importancia de reconocer señales de alerta para fortalecer redes de contención y acompañamiento.
El trabajo en grupos generó un enriquecedor intercambio entre quienes participaron, que permitió reflexionar sobre los vínculos, las emociones y el papel que cada persona puede asumir en la construcción de espacios más cuidadosos y solidarios.
Hablar de prevención del suicidio no lo promueve, implica, ante todo, hablar de vida, de cuidado y de comunidad. Implica comprender el valor de pedir ayuda, de estar presentes y de orientar hacia la ayuda profesional o la asistencia telefónica en líneas gratuitas geolocalizadas.
El CEC Mendoza sostiene la convicción de que la promoción de la salud integral de las personas que forman parte de nuestra comunidad es un compromiso y también una responsabilidad colectiva. El secretario general, Fernando Ligorria, agradeció a las profesionales y propuso prolongar estas experiencias, en ciclos de seguimiento de estas temáticas, y otras de interés, que requieren un abordaje más profundo y especializado.







