El salón se pobló de charlas, abrazos y esa expectativa propia de los encuentros que convocan mucho más que una competencia. Un evento organizado para celebrar el Día del Padre reunió a los afiliados en un espacio compartido por compañeros, amigos y familia en un clima de camaradería y entusiasmo.
Las conocidas “señas”, los “quiero”, los clásicos “truco y retruco” marcaron el ritmo de una noche bien argentina y de participantes que, más allá de los resultados, encontraron otra oportunidad de fortalecer vínculos.
El secretario general, Fernando Ligorria, agradeció por ese ambiente de sana competencia, por la respuesta a la convocatoria y a quienes, desde su gestión en el Sindicato, acompañan en la organización de estas propuestas, tan necesarias para todos en tiempos complejos y de incertidumbre.
Hubo sorteos espontáneos, aplausos, chistes, excelentes jugadores y las cartas fueron la excusa adecuada para homenajear a los padres. La celebración permitió reconocer el valor de construir tiempo de calidad y de reafirmar esos lazos que fortalecen la vida sindical.


























