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25 de Noviembre • Dia internacional de la lucha por la erradicación de la violencia contra la mujer

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Una excelente oportunidad para reflexionar sobre cómo la educación de los niños y los modelos sociales que les rodean, juegan un papel vital en los valores que van a guiar su vida de adultos.

¿Qué tipo de padres somos, y qué padres queremos que nuestros hijos sean?

La realidad es que la violencia de género en la gran mayoría de los casos tiene una raíz machista, que a su vez tiene su base en la relación desigual entre hombres y mujeres.

Para combatir el machismo, la educación en casa es esencial porque los niños aprenden por imitación: es necesario educar para la masculinidad positiva.

Los mandatos de nuestra sociedad inducen a los hombres a:

  •  Exponerse a sí mismos y a otros/as a conductas violentas en casa, escuela y comunidad
  •  Tener mayor independencia económica
  •  Ser agresivos y competitivos como una conducta aceptable
  •  Separarse de lo doméstico, como forma de distanciarse de lo femenino.

Estos son algunos ejemplos de violencia cotidiana llamados “micromachismos”:

  • La reproducción de modelos de vinculación familiares donde prevalece la violencia.
  •  Según los juegos y juguetes que se les ofrecen y los que se les niegan, se incentiva el desarrollo de algunas actitudes y se reprimen otras.
  •  Pertenecer a grupos de pares donde se motiva el uso de la fuerza y el menosprecio por mujeres.
  • Ser criado en contextos donde la provisión del hogar está en manos exclusivamente de varones y la mujer asume tareas domésticas.
  •  Aprender que para ser un “hombre de verdad” es necesario tener actitudes hostiles y reprimir las emociones.
  •  Demostración constante de virilidad hacia el interior de grupos de pertenencia, incluido el acoso, el maltrato y la descalificación.
  •  Ser testigos de las múltiples formas de violencia social, institucional y estatal para resolver conflictos humanos.

Sin embargo, no se enseña:

  • A expresar libremente emociones tales como el amor, la tristeza, el erotismo, la pena, la impotencia, el miedo y la culpa.
  • A contar con herramientas para resolver conflictos de manera pacífica.

LA EDUCACIÓN ES FUNDAMENTAL PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

  • PARA DESLEGITIMAR A LOS MALTRATADORES
  • PARA CONSTRUIR UN MODELO MASCULINO POSITIVO
  • PARA AYUDAR A LOS HOMBRES A CONVERTIRSE EN AGENTES DE IGUALDAD